Atención psicológica online para adultos

Entender lo que te pasa también puede ser una forma de empezar a cambiarlo

Soy Marisa, psicóloga. Te acompaño a entender mejor lo que piensas, sientes y haces, a relacionarte de otra manera con aquello que ahora ocupa demasiado espacio y a acercarte a una vida que tenga sentido para ti.


Marisa Cara escribiendo en su escritorio

QUIZÁ TE SUENA

No necesitas tenerlo todo claro para pedir ayuda

A veces sabemos exactamente qué nos pasa. Otras veces solo sabemos que estamos cansados de sentirnos así. Estos son algunos de los motivos que podemos trabajar en terapia:

Tu cabeza no para

Le das vueltas a lo que pasó, anticipas lo que podría pasar o intentas encontrar una certeza que nunca termina de llegar. Y cuanto más intentas resolverlo pensando, más atrapado te sientes.

Ansiedad, rumiación, preocupaciones constantes y dificultad para desconectar.

Te exiges hasta agotarte

Hacerlo bien nunca parece suficiente. Los errores pesan demasiado, descansar se parece a perder el tiempo y tu cabeza siempre encuentra algo que podrías haber hecho mejor.

Autoexigencia, perfeccionismo, miedo a equivocarte y presión por rendir.

Te cuesta tratarte con cariño

La comparación, la inseguridad o una voz interna pueden hacer que acabes midiéndote constantemente y sintiendo que siempre te falta algo para ser suficiente.

Baja autoestima, inseguridad, autocrítica y dificultad para valorarte.

Hay emociones que ocupan demasiado

Ansiedad, tristeza, culpa, enfado, miedo… A veces el problema no es solo sentirlas, sino todo lo que acabamos haciendo para intentar que desaparezcan.

Ansiedad, tristeza, culpa, ira y dificultades para regular tus emociones.

Tus relaciones se están haciendo difíciles

Poner límites, decir que no, pedir lo que necesitas o afrontar conflictos puede ser bastante más complicado de lo que parece.

Problemas de pareja, apego, dependencia emocional, límites y conflictos en las relaciones.

Sientes que has perdido un poco el rumbo

Puede que desde fuera todo parezca estar más o menos bien y, aun así, algo no encaje. Estás funcionando, pero quizá llevas tiempo sin preguntarte hacia dónde quieres ir.

Rupturas, duelo, cambios vitales, bloqueo y sensación de pérdida de rumbo.

Quiero que la terapia tenga sentido también cuando termina la sesión

Para mí, hacer terapia no consiste en sentarte delante de alguien que tiene todas las respuestas sobre tu vida.


Consiste en construir juntos un espacio donde podamos entender por qué haces lo que haces, qué función ha tenido hasta ahora y si sigue acercándote a aquello que quieres.


Trabajo desde una psicología basada en la evidencia y con una mirada contextual: tus pensamientos, tus emociones y tus conductas no aparecen en el vacío. Tienen una historia y ocurren dentro de una vida concreta.


Y no, el objetivo no siempre será conseguir que desaparezca todo aquello que resulta incómodo. Muchas veces será aprender a hacerle sitio sin que tenga que decidir por ti.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si “lo mío” es suficiente para ir a terapia?

No existe un nivel mínimo de sufrimiento que tengas que alcanzar para pedir ayuda. Si algo está afectando a tu bienestar, tus relaciones, tus decisiones o la vida que quieres llevar, podemos dedicarle espacio.

¿Qué ocurre en la primera sesión?

La primera sesión nos servirá para conocernos y empezar a entender qué te trae a consulta, qué está ocurriendo actualmente y qué te gustaría conseguir con la terapia. También podrás conocer mi forma de trabajar y preguntarme cualquier duda que tengas. No necesitas llegar con nada preparado ni saber explicar perfectamente lo que te ocurre.

¿Cuánto dura cada sesión?

Las sesiones tienen una duración aproximada de 60 minutos.

¿Cuánto dura la terapia?

No existe un número concreto de sesiones que tenga sentido para todas las personas. La duración dependerá de tus necesidades, tus objetivos y de cómo vaya evolucionando el proceso. Lo iremos revisando juntos a lo largo de la terapia.

¿Y si siento que no encajamos?

La relación terapéutica es una parte importante del proceso. Si sientes que mi forma de trabajar no encaja contigo, podemos hablarlo con total normalidad. Del mismo modo, si considero que otro profesional puede ajustarse mejor a tus necesidades, te lo comunicaré y trataremos de buscar la alternativa más adecuada.

¿Puedo cancelar o cambiar una sesión?

Sí. Puedes cancelar o modificar una cita avisando con al menos 48 horas de antelación. Las sesiones canceladas fuera de ese plazo podrán considerarse realizadas y, por tanto, ser abonadas, salvo situaciones excepcionales.

¿Cuánto tardarás en responderme?

Habitualmente respondo a los mensajes en un plazo de 24 a 48 horas laborables.

Si esta manera de trabajar encaja contigo, podemos empezar a trabajar en ello.

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